{ Bienvenido } Soy Beatriz y te doy la bienvenida a mi espacio, El Diván Azul, un lugar en el que compartir lo que sé contigo, para que podamos crecer juntos. Si quieres aprender conmigo, date una vuelta por la sección tutoriales y para ver parte de mi trabajo, visita la galería. Gracias por dedicarme parte de tu tiempo.

rss en Twitter rss rss rss

5 de julio de 2013

Be happy

Siempre me ha gustado escribir; de hecho es algo que tengo asociado a la lectura y que practico desde que me regalaron mi primer diario, cuando tenía unos 12 años (aún recuerdo cómo olía, a caramelo y, por supuesto, lo tengo guardado). Desde entonces y hasta los 25 o 26 años, siempre he tenido un diario, en el que he escrito no sólo lo que pensaba, sino también algunos relatos y poesías (vamos como casi todo hijo de vecino, que quien más o quien menos ha intentado imitar a Bécquer, no iba a ser yo menos). Pero al volver de Londres, muchas cosas cambiaron en mi y, prácticamente, dejé de escribir. 

Y al dejar de escribir, también dejé de reflexionar sobre muchas de las cosas que me pasaban, dejé de reencontrarme conmigo misma, de hablar conmigo de una manera honesta e íntima. En definitiva, una pequeña parte de mi a la que estaba conectada quedó escondida en algún lugar oscuro. Ese hueco lo he rellenado un poco con la fotografía, porque es otra manera de expresarme y reconciliarme conmigo. 

Cuando Oye Deb! (si no la conoces te estás perdiendo un filón) sacó su taller de escritura «Mi diario de verano», fue toda una revelación: como si un cartel luminoso del tamaño del que hay en La Castellana de Madrid me dijese «es tu momento, aprovéchalo». Así que me apunté. Y no sabes cómo me alegro de mi decisión, entre otras cosas por la de gente guay que estoy conociendo, que comparte muchas cosas bonitas e interesantes. Por cierto, si quieres leer lo que hacemos (si, algunas estamos majaras y encima lo publicamos), puedes leernos aquí.

Y después de esta pequeña pedazo de introducción, te dejo lo que venía a compartir. Una de las chicas, Inmaculada, ha colgado un vídeo que me ha encantado y que quería compartir contigo. Se llama BE HAPPY, aprende a ser feliz. La música es preciosa, pero lo que me gusta de verdad son las frases que tiene y las ilustraciones. 




De este vídeo me quedo con estas frases, aunque es posible que si lo veo mañana cambie alguna:

  • Ten curiosidad por todo lo que te rodea.
  • Acaba lo que empezaste: esta me la tengo que aplicar yo, que empiezo muchas cosas y luego las dejo... soy culillo de mal asiento, si, pero eso tiene que cambiar.
  • Ayuda a los demás: creo que si todos pusiésemos un poquito de lo que sabemos al servicio de los demás, el mundo iría mucho mejor. 
  • No te compares con los demás: el compararte con los demás hace que te sientas insegura, que pienses que lo que haces no es lo suficientemente bueno por lo que te estancas y te agobias. Es bueno ser diferente y único porque así es como somos. 
  • Piensa cada noche en las cosas buenas que te han sucedido hoy
  • Cree en ti: porque si tú no crees en ti, en lo que vales (que es mucho), nadie más lo hará. 
  • Da las gracias a las personas que te enseñan, que te ayudan y que te animan: cuando le agradeces a alguien su trabajo, haces que esa persona se sienta estimada y útil, hace que vea que lo que está haciendo es bueno, que se sienta querida... es fácil, gratis y le alegrarás el día a alguien a quien aprecias. 
  • Aprecias lo que tienes.
¿Y tú? ¿Cuáles son tus frases favoritas del vídeo? ¿Qué es lo que te gustaría cambiar para ser un poco más feliz?

1 de julio de 2013

Sesión {Lola}

Cuando hace un par de semanas quedé con Lola y la vi aparecer no me lo podía creer. Sabía que era guapa y que tenía un tipazo, pero que era tan alta... me quede ojiplática cuando me di cuenta de que ni siquiera llevaba unos tacones puestos, así que imagínate cuando se subió a ellos: no sabes la envidia que me dio y es que yo siempre he soñado con ser alta, pero alta de verdad (si, soy un retaco, qué le vamos a hacer).

Me resultó muy fácil y muy cómodo trabajar con ella y es que cosa que se me ocurría allá que la hacía: que hay que agitar la cabeza como una loca en mitad de catedral, pues sin problema. Que tenemos que dar vueltas con unos tacones que parecen zancos... pues también. Fue una sesión muy divertida, pero mucho mucho. 

Cloti y Lola, muchas gracias por esa tarde tan buena.













17 de junio de 2013

Iluminación 2: luz de ventana para retratos



Hoy os traigo una nueva entrada sobre iluminación en la que os voy a hablar de cómo iluminar bien un retrato en interior sin usar el flash, con luz natural (si quieres leer la primera entrada sobre iluminación pincha aquí).

Lo primero que hay que buscar es una habitación que tenga cuanto más luz natural mejor; es importante que el sol no entre directamente por la ventana por lo que tendrás que buscar una ventana que esté orientada al sur o al norte. En el caso de que no dispongas de una ventana con esta orientación, usa una tela blanca de algodón (como una cortina o una sábana) para tamizar la luz que entra y que esta sea más suave. Para saber si la luz es la adecuada, fíjate en las sombras: si la sombra es muy oscura, con un borde muy definido, NO es el momento adecuado. Espera a que las sombras sean suaves y difusas para hacer las fotografías.  

Lo siguiente que debes hacer es elegir qué tipo de luz vas a usar: frontal, lateral, contraluz... (para ver los diferentes tipos pincha aquí). Prácticamente en todos estos casos vas a necesitar un reflector para rellenar sombras, así que si no tienes hazte con uno (una cartulina blanca grande puede servir o el parasol de un coche si es de tejido metálico).

Es posible que tengas que subir el ISO de tu cámara para que la exposición sea correcta (sobre todo si el objetivo que tienes no es muy luminoso). Es importante que sepas cómo funciona el ISO de tu cámara y a partir de qué niveles hace que la foto tenga ruido. Normalmente, si tu cámara no es profesional, a partir de 400 ISO ya suele dar ruido aunque no siempre es así. 

Luz frontal

Si usas luz frontal en tu retrato, el protagonista de la foto tendrá la fuente de luz justo enfrente de su cara y tú estarás de espaldas a ella por lo que tienes que tener cuidado para no tapar la fuente de luz con tu cuerpo (esto generaría sombras raras y haría que entrase menos luz, sobre todo si la ventana es pequeña). 

Con este tipo de iluminación obtendrás una iluminación suave y difusa y no necesitarás el reflector, aunque si lo tienes te puede ayudar. Además, con este esquema de iluminación los rasgos se ven mucho más suaves.

Autorretrato con luz frontal
Nikon D7000, 50mm, sin reflector |  EXIF: f1.8, 1/125, ISO 1000
En esta fotografía se aprecia bien la suavidad de los rasgos (las líneas de la nariz se han perdido prácticamente) y que casi no hay zonas de sombra en la cara). 

Luz lateral

Si usas luz lateral el protagonista de la foto tendrá la ventana a la derecha o a la izquierda de su rostro. Dependiendo de lo que quieras transmitir con tu foto, tendrás que variar el ángulo. 

Si quieres una iluminación más suave, en la que la transición de las sombras sean más suaves y que esté casi todo el rostro iluminado, debes poner al protagonista de la foto en un ángulo de 45º (este ángulo de iluminación se usa mucho en fotografía de estudio). 

Autorretrato con luz lateral
Nikon D7000, 50mm, sin reflector | EXIF: f5.6, 1/100, ISO 1600
En esta fotografía se ve muy bien que la zona iluminada es mucho mayor que la zona de sombras; la transición es más suave que en la foto siguiente y los rasgos de la cara están bien definidos.

Si lo que quieres es algo más dramático, la fuente de luz deberá estar situada en un ángulo de 90º; de esta manera habrá mucha más sombra en el rostro y más definición en los rasgos de la cara.  Te recomiendo que uses el reflector en ambos casos porque así lograrás que las sombras no san tan duras (aunque si lo que buscas es algo dramático y fuerte, no uses el reflector).

Retrato con luz frontal a 90º
Nikon D7000, 18-105mm, sin reflector | EXIF: f5.6, 1/160, ISO 320
En esta foto se aprecia muy bien  que la transición de la zona de luz a la zona de sombras es mucho más fuerte y dura. Además, la zona de luz es más pequeña que en la foto anterior.

Contraluz

Por regla general, cuando se usa el contraluz lo que se pretende es que se vea una silueta y se suele usar para que el escenario cobre protagonismo. Además, este tipo de iluminación suele crear una especie de halo alrededor del sujeto, lo que hace que quede separado del fondo. En el caso de la iluminación en interiores, si quieres que el protagonista de tu foto esté iluminado y se le vea la cara tendrás que usar obligatoriamente un reflector para que haya algo de luz de relleno.

No tengo ningún ejemplo de iluminación en interior a contraluz ya que es un tipo de iluminación que suelo usar solamente en exterior. 

En resumen

  1. Busca la habitación que tenga más luz (pero que no le de el sol directo).
  2. Fíjate en las sombras que hay en la habitación: si son duras y con los bordes definidos espera a otro momento.
  3. Sube el ISO de la cámara  sólo si lo necesitas (no más allá de ISO 400 a menos que tu cámara te lo permita sin sacar mucho grano).
  4. Elige el tipo de iluminación que vas a usar: frontal, lateral, contraluz...
  5. Usa un reflector para rellenar las sombras y que sea más suaves. 

Si quieres saber más sobre este tema visita los siguientes enlaces:

- - - - - - 

NOTA: los autorretratos tienen el ISO tan alto porque una de las cosas que estaba haciendo es probar cómo funcionaba en diferentes condiciones de luz.