Llevo mucho tiempo sin publicar cosas los viernes, pero no podía de dejar de compartir este vídeo con vosotros. A mi me ha tocado por dentro, creo que es demoledor, que hace que te replantees hacia donde vamos y qué narices (por no decir otra cosa) estamos haciendo con nosotros y nuestra sociedad. Lo encontré por casualidad navegando por el blog de babycatface (un blog que me parece precioso y alucinante).
Siempre he pensado que la palabra "artista" es una de las más bonitas que existen en nuestro vocabulario. Siento veneración por ella, por su definición "Persona dotada de la virtud y disposición necesarias para alguna de las bellas artes"... para mi ser artista es algo muy grande señores. Y, por desgracia, en este país está denostado
Como dice el vídeo, ¿qué haríamos sin Mozart o Dalí? ¿De verdad podríamos vivir sin artista? Sinceramente creo que no, que no podríamos vivir sin poder escuchar una buena canción, leer un buen libro o ver una gran obra de teatro. A mi me encantaría llegar a ser artista (porque no creo que nuca lo sea), pero si ser artista quiere decir ser una muerta de hambre... pues seré una muerta de hambre.
Os dejo el vídeo y espero poder leer tu opinión en los comentarios y que lo compartas con toda la gente que conoces.
Siempre me ha gustado escribir; de hecho es algo que tengo asociado a la lectura y que practico desde que me regalaron mi primer diario, cuando tenía unos 12 años (aún recuerdo cómo olía, a caramelo y, por supuesto, lo tengo guardado). Desde entonces y hasta los 25 o 26 años, siempre he tenido un diario, en el que he escrito no sólo lo que pensaba, sino también algunos relatos y poesías (vamos como casi todo hijo de vecino, que quien más o quien menos ha intentado imitar a Bécquer, no iba a ser yo menos). Pero al volver de Londres, muchas cosas cambiaron en mi y, prácticamente, dejé de escribir.
Y al dejar de escribir, también dejé de reflexionar sobre muchas de las cosas que me pasaban, dejé de reencontrarme conmigo misma, de hablar conmigo de una manera honesta e íntima. En definitiva, una pequeña parte de mi a la que estaba conectada quedó escondida en algún lugar oscuro. Ese hueco lo he rellenado un poco con la fotografía, porque es otra manera de expresarme y reconciliarme conmigo.
Cuando Oye Deb! (si no la conoces te estás perdiendo un filón) sacó su taller de escritura «Mi diario de verano», fue toda una revelación: como si un cartel luminoso del tamaño del que hay en La Castellana de Madrid me dijese «es tu momento, aprovéchalo». Así que me apunté. Y no sabes cómo me alegro de mi decisión, entre otras cosas por la de gente guay que estoy conociendo, que comparte muchas cosas bonitas e interesantes. Por cierto, si quieres leer lo que hacemos (si, algunas estamos majaras y encima lo publicamos), puedes leernos aquí.
Y después de esta pequeña pedazo de introducción, te dejo lo que venía a compartir. Una de las chicas, Inmaculada, ha colgado un vídeo que me ha encantado y que quería compartir contigo. Se llama BE HAPPY, aprende a ser feliz. La música es preciosa, pero lo que me gusta de verdad son las frases que tiene y las ilustraciones.
De este vídeo me quedo con estas frases, aunque es posible que si lo veo mañana cambie alguna:
Ten curiosidad por todo lo que te rodea.
Acaba lo que empezaste: esta me la tengo que aplicar yo, que empiezo muchas cosas y luego las dejo... soy culillo de mal asiento, si, pero eso tiene que cambiar.
Ayuda a los demás: creo que si todos pusiésemos un poquito de lo que sabemos al servicio de los demás, el mundo iría mucho mejor.
No te compares con los demás: el compararte con los demás hace que te sientas insegura, que pienses que lo que haces no es lo suficientemente bueno por lo que te estancas y te agobias. Es bueno ser diferente y único porque así es como somos.
Piensa cada noche en las cosas buenas que te han sucedido hoy.
Cree en ti: porque si tú no crees en ti, en lo que vales (que es mucho), nadie más lo hará.
Da las gracias a las personas que te enseñan, que te ayudan y que te animan: cuando le agradeces a alguien su trabajo, haces que esa persona se sienta estimada y útil, hace que vea que lo que está haciendo es bueno, que se sienta querida... es fácil, gratis y le alegrarás el día a alguien a quien aprecias.
Aprecias lo que tienes.
¿Y tú? ¿Cuáles son tus frases favoritas del vídeo? ¿Qué es lo que te gustaría cambiar para ser un poco más feliz?
Hoy me ha llegado un correo que me ha gustado mucho y por ese motivo he decidido compartirlo con vosotros porque me ha hecho pararme a reflexionar. Creo que si nos aplicásemos la mitad de lo que dice seríamos mucho más felices. Seguramente la mayoría ya lo habréis leído en alguna web o lo habréis recibido por correo electrónico, pero para aquellos que no lo conozcáis, creo que os puede resultar útil.
Consejos para vivir feliz
Jackson Brown no es un gran pensador, ni un Nobel de literatura. Es un hombre corriente, un padre preocupado por la felicidad de su hijo y que le escribió estos «consejos» cuando este se fue a estudiar a la Universidad, lejos de su casa. Su hijo decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros. Tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización a Brown para editar un libro con ellos Life's Little Instruction Book que se ha convertido en un best seller traducido a varios idiomas.
Hijo:
Cásate con la persona correcta. De ésta decisión dependerá el 90% de tu felicidad o tu miseria.
Observa el amanecer por lo menos una vez al año.
Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos.
Ten un buen equipo de música.
Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis: busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa.
Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra.
Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.
Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.
Maneja coches que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa.
Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.
No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe.
Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche (dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza).
Nunca amenaces si no estás dispuesto a cumplir.
Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.
Haz lo que creas que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.
Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.
Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas.
Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.
Recuerda el viejo proverbio: sin deudas, no hay peligros ni problemas.
No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios.
Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. El que no vive para servir, no sirve para vivir.
Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.
Confía en la gente, pero cierra tu coche con llave.
Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también 'el gran riesgo'.
Nunca confundas riqueza con éxito.
No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.
No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices.
Aunque tengas una posición holgada, haz que tus hijos paguen parte de sus estudios.
Haz dos copias de las fotos que saques y envíalas a las personas que aparezcan en las fotos.
Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes.
No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta.
No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.
Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él.
No confundas confort con felicidad.
Nunca compres nada eléctrico en una feria artesanal.
Escucha el doble de lo que hablas (por eso tenemos dos oídos y una sola boca).
Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos.
Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos.
Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento.
Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.
Si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles.
La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo.
He puesto en negrita están mis consejos preferidos, ¿ cuáles son los tuyos?
Por desgracia no he encontrado el libro en español y eso que he estado buscándolo toda la mañana.
Suscríbete gratis a mi newsletter y recibirás en tu correo novedades, contenido extra que no se publica en ningún sitio y todas las actualizaciones del blog. ¿A qué estás esperando? Suscríbete y recibe de manera gratuita la guía con 10 consejos para mejorar tu fotografía de still life.